¿Cual es la mejor opción para la seguridad de una vivienda?

Una de las principales dudas que nos pueden surgir a la hora de elegir los elementos para la seguridad de nuestra vivienda, sobre todo si ésta es de fácil acceso desde la calle, se centra en la instalación de dos opciones principalmente: las rejas o las persianas de seguridad.  Se trata de las dos alternativas que actúan de forma más eficaz de cara a la prevención de robos en el hogar.

 Evidentemente, la solución ideal sería combinarlas a la vez, pero no en todas las ocasiones se puede optar por las dos fórmulas. Una veces, por el doble desembolso económico que ello supone y, en otros casos, el motivo puede centrarse en una cuestión puramente estética, dado que, en algunos casos, la instalación de rejas puede provocar una sensación de estar encerrado o encarcelado a los habitantes de la vivienda.

 Hasta hace, más o menos, una década, la instalación de rejas era la opción más habitual que se planteaba por parte de los propietarios de las viviendas. Sin embargo, la seguridad de estas no es infalible. Por el contrario, esto no ocurre con el uso de las persianas de seguridad ya que, una vez bajadas, su propio sistema, compuesto por una lama autoblocante y un gusanillo, bloquea por completo el accionamiento de la persiana desde el exterior, y hace que sea imposible levantarla. Por lo tanto, se trata de una solución mucho más segura, cuando todas las persianas de la casa se quedan bajadas.

 Así mismo el hecho de que la reja es inamovible puede suponer un problema de accesibilidad y de escape ante un incendio o cualquier hecho a la hora de evacuar la vivienda, cosa que con una persiana de seguridad no existe ya que impide el acceso pero abriéndola puede servir de escape en ocasiones excepcionales.