EL CAJÓN TÚNEL DE COPERPAL, LA SOLUCIÓN PARA VIVIENDAS CON CERTIFICACIÓN ENERGÉTICA

Seguimos en nuestra apuesta por el ahorro energético y hoy centramos nuestra atención en una nueva solución incorporada por Coperpal: el Cajón túnel., que es fruto de la constante observación de la evolución del mercado y del interés fundamental que tenemos en  Coperpal por adaptarnos  a las necesidades de nuestros clientes y avanzar con ellos.
Se trata de un sistema de cajón para persianas, instalable tanto en obras de nueva construcción como en las de  rehabilitación y reformas, que aporta la eficiencia energética óptima para vivienda, creando una sinergia entre confort, ahorro, seguridad y sostenibilidad.
La gran ventaja que aporta es el aislamiento tanto térmico como acústico. En este sentido, el  aislamiento térmico se obtiene  gracias a su composición ya que está fabricado en poliestireno expandido (EPS) con una densidad de ± 30kg/m3 con una subestructura interior de armazón enrejado de 7 varillas de acero galvanizado, ofreciendo a nuestros clientes una solución que aporta eficiencia energética.
En cuanto a su disposición destaca su versatilidad dado que existen tres modelos, el primero en el que la carpintería y la guía de la ventana pueden estar situadas hacia el interior de la vivienda y la tapa de registro situada en el exterior. Un segundo modelo en el que la carpintería está situada hacia el interior de la vivienda y la guía de persiana separada hacia el exterior de la fachada, mientras que la tapa estará ubicada entre la guía y la carpintería. Por último la disposición C sitúa la carpintería y la guía de persianas hacia el exterior de la fachada de la vivienda y la tapa de registro en el interior de la misma.

La rapidez y facilidad en su colocación aporta una reducción en la mano de obra y la ligereza de sus materiales facilita a los operarios el montaje del cajón y todos sus accesorios. Además, las cualidades de su composición proporcionan un aislamiento térmico y acústico que facilitan el cumplimiento del nuevo Real Decreto 235/2013, de 5 de abril, por el que se aprobó el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de los edificios. Se trata, en definitiva de un sistema idóneo que mejora la estética y la funcionalidad de los edificios con una inmejorable relación calidad-precio.